La tensión ya es total en el Espanyol. Después de una nueva derrota, esta vez ante el Sevilla por 2-1 en el Sánchez Pizjuán, el técnico Manolo González dejó una de sus declaraciones más sinceras y preocupantes de toda la temporada. El entrenador blanquiazul reconoció públicamente que la situación empieza a ser límite y admitió que el equipo vive momentos de enorme presión.
Lo que nadie esperaba era escuchar a Manolo hablar con tanta claridad sobre el riesgo real que atraviesa el conjunto perico. Tras 18 jornadas consecutivas sin conocer la victoria, el discurso optimista empieza a mezclarse con la preocupación.
Manolo González reconoce la crisis del Espanyol

El entrenador del Espanyol no escondió la gravedad del momento durante su comparecencia ante los medios. Aunque evitó hablar de miedo, sí dejó claro que el vestuario siente el peso de la situación.
“Yo también tengo las alarmas encendidas”, reconoció el técnico.
La frase cayó como un golpe entre los aficionados, especialmente porque el equipo continúa atrapado en una dinámica negativa que parece no tener fin.
Aun así, el entrenador insistió en que todavía confía en sacar adelante la permanencia:
“Creo que somos capaces de sacar esto adelante”.
El Espanyol acumula una racha que ya preocupa seriamente
La derrota frente al Sevilla volvió a dejar sensaciones muy negativas. El Espanyol estuvo cerca de sumar, pero terminó pagando caro varios errores defensivos en momentos decisivos del partido.
La razón detrás de la frustración del técnico está precisamente en eso: considera que el equipo no merecía salir derrotado.
“Yo soy el máximo responsable, pero el partido no es para perder ni mucho menos”, explicó.
El dato que más inquieta en Cornellà es demoledor: 18 jornadas sin ganar. Una cifra que ha colocado al club en una situación extremadamente delicada a falta de muy pocas fechas para el final de LaLiga.
Esto es lo que se sabe sobre el enfado por el segundo gol del Sevilla
Uno de los momentos más polémicos llegó en la acción del 2-1 definitivo del Sevilla. Manolo González aseguró que el tanto nace de una jugada mal ejecutada desde el saque de banda.
El entrenador explicó la situación de manera contundente:
“Omar interrumpe un saque de banda, por eso le muestran tarjeta amarilla, pero ellos sacan con el pie, no nuevamente de banda”.
Las declaraciones reflejan el enorme malestar existente en el entorno perico, que siente que pequeños detalles están castigando demasiado al equipo jornada tras jornada.
El mensaje del entrenador antes de la final contra Athletic Club
Pese al golpe sufrido en Sevilla, Manolo intentó transmitir un mensaje de reacción inmediata pensando en el próximo compromiso liguero.
El técnico recordó que todavía quedan opciones reales de salvarse y destacó un dato clave:
- Restan tres partidos
- Dos de ellos serán en casa
- El Espanyol sigue dependiendo de sí mismo
“Lo único positivo es que continuamos dependiendo de nosotros, pero tenemos que ganar el miércoles”, afirmó.
Ese duelo ante el Athletic Club ya es considerado una auténtica final en Cornellà.
La permanencia entra en zona crítica para el Espanyol
El ambiente empieza a tensarse entre la afición blanquiazul. La preocupación crece porque el equipo no consigue transformar las buenas sensaciones en resultados positivos.
Lo que más inquieta en el entorno perico es la sensación de bloqueo mental que atraviesa la plantilla. Cada error termina castigando demasiado y los partidos se escapan por detalles mínimos.
Mientras tanto, Manolo González intenta mantener unido al grupo en el momento más delicado del curso.
“Aquí no hay miedo, hay que trabajar, levantarse y volver a ganar”, sentenció el entrenador.
El Espanyol afronta ahora días decisivos que podrían marcar el futuro inmediato del club en LaLiga.



