Lamine Yamal se ha convertido en una de las grandes figuras del fútbol español, pero detrás de su trayectoria también existe una historia familiar marcada por la inmigración y el esfuerzo. Su padre, Mounir Nasraoui, nació en Marruecos y llegó a Cataluña cuando todavía era un niño.
Mounir Nasraoui es el padre de Lamine Yamal.
Actualmente, no consta públicamente un empleo convencional de Mounir Nasraoui. El señor se presenta ahora como creador de contenido en redes sociales, donde utiliza el nombre «Hustle Hard 304», además de promocionar su propia marca Team Hustle 304. Su trayectoria laboral anterior incluye trabajos esporádicos en España y Marruecos.
Mounir Nasraoui, padre de Lamine Yamal, ha trabajado principalmente como pintor de edificios y en empleos vinculados a la construcción. También realizó trabajos esporádicos tanto en España como en Marruecos. El propio Lamine ha contado que su padre tuvo que buscar distintas formas de conseguir ingresos para ayudar a mantener a la familia.
La historia de Mounir está directamente relacionada con la de su madre, Fátima Nasraoui, abuela paterna de Lamine.
Fátima abandonó Marruecos cuando tenía alrededor de 40 años y se trasladó a Cataluña en busca de oportunidades. Primero se instaló en el Maresme y comenzó a trabajar para después ir reuniendo progresivamente a sus hijos.
Mounir llegó a España con nueve años, después de que su madre se estableciera en Cataluña. La familia terminó vinculada a Mataró y, posteriormente, a otros municipios del entorno del Maresme.
Con el paso de los años, Mounir formó su propia familia y conoció a Sheila Ebana, originaria de Guinea Ecuatorial. Ambos fueron padres de Lamine en 2007.
El papel de Mounir fue especialmente importante durante los primeros años deportivos de su hijo.
Después de la separación de sus padres, Sheila se trasladó a Granollers y fue ella quien inscribió a Lamine en el CF La Torreta, donde comenzó a jugar entre 2009 y 2014.
Mounir, por su parte, acompañaba habitualmente al niño a sus partidos y entrenamientos. El propio padre recordó que en ocasiones tenía que levantarse varias horas antes para llevar a su hijo y desplazarse juntos en tren.
El talento de Lamine no tardó en llamar la atención. En 2014, cuando tenía seis años, el ojeador del Barcelona Isidre Gil recibió referencias sobre el joven jugador de La Torreta.
El Barça aceleró entonces el proceso de captación. Lamine realizó las pruebas con el club y terminó incorporándose a La Masia, iniciando el camino que lo llevaría hasta el primer equipo.
Sí. Lamine no es el único hijo de Mounir.
Además del futbolista, tiene una hija llamada Baraa, nacida de una relación posterior a su separación de Sheila. Baraa vive en Marruecos y ha aparecido ocasionalmente en publicaciones familiares de Mounir.
Es importante aclarar que Keyne, el pequeño hermano que suele acompañar a Lamine, no es hijo de Mounir. Keyne es hijo de Sheila Ebana y de su actual pareja, Javier, por lo que es medio hermano de Lamine por parte de madre.
La familia de Lamine conecta así Marruecos, Guinea Ecuatorial y Cataluña, tres lugares fundamentales para entender los orígenes del futbolista y su trayectoria desde el fútbol base hasta la élite.
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