Joan Laporta aprovechó el turno de preguntas de los socios en la Asamblea General del Barcelona para volver sobre uno de los episodios más comentados del pasado mercado: el intento del club azulgrana de incorporar a Julián Álvarez.
El presidente barcelonista cuestionó la reacción del Atlético de Madrid y aseguró que, después de los contactos entre ambas entidades, la postura del conjunto rojiblanco terminó cambiando públicamente. Sus declaraciones se producen después de varias semanas de intercambio de mensajes entre ambas partes durante el verano.
Laporta explica qué ocurrió con Julián Álvarez

El máximo dirigente del Barça defendió que la entidad actuó mediante los canales habituales durante las negociaciones por el delantero argentino.
Según su versión, hubo comunicación entre los clubes y posteriormente mantuvo una conversación personal con Miguel Ángel Gil Marín, CEO del Atlético.
“Se han hecho los ofendidos, no tenían forma de justificar su actitud. Hicimos lo que se hace habitualmente, hubo comunicación club-club y luego hubo una comunicación personal mía con Gil Marín”.
Laporta afirmó que Gil Marín le trasladó que Julián no saldría porque el Atlético no disponía de una alternativa para sustituirlo.
El presidente azulgrana también aseguró que posteriormente recibió informaciones sobre una supuesta disposición del Atlético a negociar con otros clubes, pero no con el Barcelona.
“No sé a qué se debió, me lo imagino, pero no tengo pruebas”.

Un asunto que Laporta considera cerrado
Pese a sus críticas, Laporta quiso dejar claro que el episodio pertenece al pasado y que el Barcelona está satisfecho con su actual plantilla.
“Es un tema pasado, y estamos muy contentos con la plantilla que tenemos”.
El Barça ya había confirmado durante el verano que mantenía una oferta por el atacante argentino, mientras desde el Atlético se había defendido públicamente que el delantero no estaba en venta.
La identidad del Barça también apareció en la Asamblea
Otro de los asuntos abordados por Laporta fue la identidad del club. Ante las preguntas de los socios, defendió el carácter catalanista de su junta directiva y, al mismo tiempo, presentó al Barcelona como una institución abierta internacionalmente.
“Estamos muy orgullosos de nuestro catalanismo, es la Junta más catalanista de la historia”.
Laporta sostuvo además que el club debe representar a todos sus aficionados y afirmó que su intención es mantener una dimensión global.
También explicó su presencia junto a la selección española durante el pasado Mundial. Su argumento fue que ocho futbolistas del Barcelona formaban parte del combinado nacional, por lo que consideró importante acompañar al equipo.
“El trato de la selección fue exquisito, pero eso no me hace renunciar a mi forma de pensar. Hay que construir puentes con la Federación y LaLiga”.
Laporta reclama cambios en el calendario
El presidente azulgrana también puso el foco en la acumulación de partidos y en el impacto de los parones internacionales sobre los clubes.
A su juicio, el calendario actual obliga a los futbolistas a afrontar demasiadas competiciones y dificulta la preparación de los equipos.
“Este parón de cuatro partidos afecta a nuestro ritmo de preparación. Nos perjudica enormemente”.
Laporta mencionó el elevado número de torneos y defendió que debe encontrarse un equilibrio que permita proteger el rendimiento de los jugadores.
La Asamblea dejó así varios mensajes del presidente del Barcelona, pero el caso Julián Álvarez volvió a ocupar un espacio destacado, meses después de que el intento azulgrana de fichar al delantero provocara un enfrentamiento público con el Atlético.



